Hace 7 años partió mamá a encontrarse con mi padre, fueron muchos años que compartieron su amor y su vida y la ausencia física para ella de más de un año de mi padre llegaba a su fin.
El rol de los padres al empezar nuestra vida es fundamental, ellos se encargan de brindarnos según su opinión y experiencia lo que creen mejor y dan todo su esfuerzo en prepararnos para la vida y en algún momento nos dejarán caminar solos por este mundo, esperando desde su balcón que las cosas sean para nosotros lo menos complicada posible.
Pero el recuerdo de ellos nos vuelve nostálgicos y también fuertes, porque sus enseñanzas viven en uno y lo que intentaron enseñarnos, se desarrolla en nuestras actitudes y en nuestra vida.
Recuerdo a mamá cuando yo era pequeña y ella en una férrea forma de institutriz alemana, me criaba para ser metódica y ordenada, disciplinada hasta en mis horas de ocio.
Pero recuerdo también a mamá en su atardecer, comiendo alfajores a escondidas y tratando que yo no me diera cuenta, limpiando con dificultad los rastros que quedaban en su falda.
Era ella una mujer menuda, de impecables formas y pulcro estilo, con el dedito índice con el que manejaba el mundo que nos rodeaba, siempre enamorada de mi padre que era un hombre capulí (así lo llamaba ella), grande y bonachón, persiguiendo a su gringuita embelesado con tanto amor.
El domingo los visité en el cementerio, siempre juntos, uno al lado del otro, esperándome para con un breve halo de sabiduría, darme la tranquilidad que a veces pierdo por su ausencia.
Los quiero y los extraño, pero debo seguir caminando hasta que nos volvamos a encontrar.
Escuchaba después de mucho tiempo, a través de un video, a mi maestro de Lengua en la Universidad Católica, Luis Jaime Cisneros con su impecable lucidez y pulcritud lingüística, a pesar del inevitable paso del tiempo.
Quería compartir con ustedes su breve, pero significativo mensaje sobre el problema educativo y la erradicación de la pobreza.
Es importante el mensaje del maestro, hoy que las cifras de déficit calórico son del 21% en Lima, a pesar que las cifras oficiales nos dicen que se ha reducido la pobreza en el país.
Quiere decir que en Lima, de cada 100 personas 21 tienen hambre al terminar el día y sus capacidades de aprendizaje en el caso de los niños y niñas es nula, debido a la falta de una buena base alimentaria.
Si en Lima tenemos estas cifras, se imaginan cuáles serán las reales cifras en el resto del país, Huancavelica, Puno y la Amazonía como algunos ejemplos.
Tener en cuenta las lecciones de personajes ilustres como el maestro Cisneros, nos darán luces para saber encarar los verdaderos problemas y llegar con sabiduría a sus verdaderas soluciones.
Este fin de semana, aparecimos en un reportaje dominical buscando que dos niños tuvieran acceso a su identidad y una adecuada y justa manutención por parte de sus padres.
No es novedad la actitud de algunos padres, que no han entendido, que es un derecho del niño acceder a derechos básicos, pero preocupa que personalidades conocidas o con cargos públicos no se ocupen de sus responsabilidades.
La intención real de estos reportajes, es formar conciencia y lograr que quienes aún no han tenido la oportunidad de subsanar sus faltas, lo hagan con prontitud y no esperen a aparecer en algún programa periodístico sometiéndose a la vergüenza pública.
No es una venganza de género ventilar estos casos, entendemos que existen casos de desconocimiento y a veces de duda por la paternidad, pero después de superada la sorpresa inicial, es adecuado para los que desconocían, asumir su condición de padre y para los que dudaban, someterse voluntariamente a una prueba de ADN y en el caso de salir positivo, hacerse cargo de sus obligaciones.
Quiero solicitar a las madres que tengan situaciones con padres que ejerzan alguna función en el Estado, presidentes de región, alcaldes, regidores, congresistas, jueces, fiscales, secretarios de juzgado, policías, etc. se acerquen a nuestro despacho, el personal está hasta fin de mes dispuesto a dar prioridad a todos los casos que lleguen por filiación, donde serán atendidos con la mayor celeridad posible, y resolver en forma privada estos inconvenientes, sin tener que hacerlo pública o judicialmente.
Es necesario, desde nuestro punto de vista, que el Ministerio Público y/o el Ministerio de Salud, firmen convenios para lograr que las pruebas de paternidad ADN, sean gratuitas y evitemos que por una cuestión económica, un peruano no pueda tener identidad.
Es necesario también, que el Poder Judicial aumente los juzgados de Paz Letrado, actualmente son 422 y podamos con este aumento, atender mas de estos procesos en menor tiempo.